Físicos:

  • Fortaleza: tonifican cada parte del cuerpo.
  • Resistencia: la práctica regular incrementa la capacidad de trabajo.
  • Flexibilidad: es favorable para lograr un correcto estiramiento.
  • Postura: mientras el tono y la flexibilidad se equilibran, se establece una postura erguida y sin esfuerzo.
  • Energía: la mejora del funcionamiento glandular y la relajación profunda proporcionan energía.
  • Salud: Un estado de bienestar consistente es experimentado cuando la mente y el cuerpo están equilibrados.
  • Mejora de la circulación sanguínea.

Mente:

  • Concentración: las posturas de yoga profundiza y extiende la concentración, la memoria y la atención.
  • Estabilidad emocional: el contacto con el yo interno nos da perspectiva sobre la vida y aísla la mente de las alteraciones.
  • Paz: se logra tranquilidad y tolerancia.
  • Autoreconocimiento: desarrolla las habilidades necesarias para comprender el funcionamiento de la mente a través de la observación de la actividad del propio cuerpo y de la respiración.
  • Desarrollo integral y progresivo de mente y cuerpo: facilitando la expresión de los potenciales del practicante y fortaleciendo el autoestima.